Carlos Eduardo Valenzuela Oviedo
Asesor en Seguridad Corporativa
Los oficiales de seguridad en materia de criminología corporativa se presentan como actores clave para la consolidación de acciones de prevención y actuación en diversos escenarios de protección de activos, contexto que ha trascendido con el tiempo convirtiendo su labor en un eslabón de gran importancia en la medida en que debe orientar su perspectiva de acción hacia la consolidación de acciones en materia de gestión de riesgos, coordinación de talento humano y la materialización de acciones que permitan garantizar la continuidad operativa para asegurar las actividades de la organización.
Bajo el anterior criterio se establece que el rol del oficial de seguridad se soporta en la materialización de responsabilidades de orden táctico, operativo y estratégico, entre los cuales se destacan los siguientes elementos:
- Relevancia de los procesos de gestión de riesgos
El oficial de seguridad es el responsable de identificar, analizar y evaluar amenazas internas y externas que en algún momento puedan poner en peligro la continuidad de las operaciones de la organización, convirtiéndose en el principal eje de toma de decisiones para disminuir las probabilidades de materialización de eventos disruptivos.
De igual manera, se presenta su relevancia en el desarrollo de planes de mitigación y respuesta a emergencias, a través de la alienación de acciones a la luz de diversas normas internacionales que enmarcan su accionar.
- Planificación de operaciones
El encargado de la seguridad se presenta como el eje a través del cual se implementan planes operativos de seguridad física y electrónica, estableciendo acciones que le permitan a la organización cimentar modelos de actuación integral a través del uso de la tecnología, coordinando sistemas de vigilancia, control de accesos, ciberseguridad y protección de activos.
Así mismo, el oficial se seguridad debe ser el garante de supervisar la instalación y el mantenimiento de la infraestructura crítica de seguridad a través de la correcta implementación y utilización de sistemas de videovigilancia, alarmas, sensores, señalética, lumínica, entre otros.
- Coordinación de personal de seguridad
Otra de las labores de gran importancia para la efectividad de la labor desarrollada por parte del oficial de seguridad se orienta a través de la administración del recurso humano encargado de proteger los activos de la organización, estableciendo modelos de gerencia que permitan que el personal dedicado a esta labor lo haga en las mejores condiciones y con altos estándares de efectividad y cumplimiento.
Otro de los ejes de este punto se encuentra soportado en la necesidad de establecer acciones de capacitación constante, lo que le permite al grupo de personas encargados de las actividades de seguridad contar con conocimientos actualizados y dirigir sus acciones a la luz del cumplimiento de los procedimientos operativos estándar POE definidos para cada actividad.
- Gestión de crisis y continuidad del negocio
En algunos escenarios se puede considerar que este aspecto está relacionado específicamente a la labor desarrollada por los equipos de HSEQ; sin embargo, con el paso del tiempo los dispositivos de seguridad se han venido presentando como uno de los ejes de importancia estratégica para la consolidación de acciones que permitan minimizar el efecto causado por la existencia de emergencias y crisis que puedan afectar los activos de la organización.
Otro de los puntos a considerar y que se constituye en uno de los entornos de mayor relevancia en el mantenimiento de las operaciones se relaciona con la implementación de modelos de continuidad del negocio, a través de los cuales se evidencia la preparación de los corporativos para actuar ante cualquier escenario de afectación sin comprometer en su totalidad las operaciones y de esta manera la misma existencia de la organización.
- Relaciones institucionales y cumplimiento legal
Como quiera que cualquier organización se presenta como un sistema abierto y de constante interacción, se debe considerar como uno de los ejes de actuación de los oficiales de seguridad el desarrollo de relaciones estratégicas con autoridades, cuerpos de seguridad y contratistas, con el objetivo de lograr el cumplimiento de leyes locales, regulaciones nacionales e internacionales o en determinado momento recibir apoyo ante cualquier requerimiento específico.
Así mismo, el oficial de seguridad debe estar en la capacidad de elaborar reportes de incidentes, responder ante el desarrollo de auditorías y cumplir con las acciones de evaluación de desempeño, buscando en todo momento el cumplimiento de regulaciones internas y externas que permitan la consolidación de las actuaciones en materia de seguridad por parte de la organización en su conjunto.
Como quiera que la figura del oficial de seguridad se viene enraizando en las organizaciones contemporáneas, es necesario que el profesional que desarrolle esta actividad tenga como ejes de actuación 1) la necesidad de proteger la reputación y los activos de la empresa; 2) prevenir pérdidas económicas y operativas; 3) garantizar la integridad del personal y de las instalaciones y 4) alinear la seguridad con los objetivos corporativos y la sostenibilidad del negocio.
En conclusión, el oficial de seguridad no es solo el encargado de articular a un grupo de guardas que se ubican en las zonas de control de acceso, sino que su responsabilidad va mucho más allá de esta labor, generando la necesidad de establecer una mirada integral sobre diversos temas que impactan la seguridad y el mantenimiento de las condiciones de la organización para que de esta manera pueda cumplir con su plan operativo y de expansión.
Es por eso que el oficial de seguridad se debe presentar como un gestor estratégico que garantiza la resiliencia organizacional, la continuidad operativa y la protección integral de la empresa, frente a un entorno que se presenta cada vez con mayor complejidad y de condiciones cambiantes; es de esta manera que su desempeño debe estar basado en el desarrollo de modelos de anticipación, conocimiento tecnológico y estándares que permitan la coordinación efectiva de todos los niveles que rodean la existencia de la seguridad corporativa.

